Cómo trabajar desde casa sin perder la concentración

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Trabajar desde casa tiene muchas ventajas, pero también tiene inconvenientes que hay que tener en cuenta. Uno de ellos es la dificultad de mantener la concentración en lo que estamos haciendo. Al fin y al cabo, en nuestra casa pasamos la mayor parte del tiempo y es un lugar lleno de distracciones. La familia, el teléfono, internet, las visitas a la nevera... es difícil mantenernos centrados en una tarea. En este artículo vamos a intentar dar unos consejos sobre cómo trabajar desde casa sin perder la concentración y, de esta forma, aprovechar el valor más preciado que tenemos, que es nuestro tiempo.

1. Adecuar tu espacio de trabajo a tu actividad

Por lo general, la mayoría de freelancers nos pasamos el día trabajando con nuestro ordenador. Así que lo ideal es mantener tu mesa como si fuese la de una oficina "de verdad", con la diferencia de que estás en tu casa y puedes hacer lo que quieras. Lo ideal es crear un espacio que te resulte muy cómodo para pasar muchas horas en él y que sea visualmente limpio, con los elementos justos y necesarios para desarrollar tu trabajo freelance. Puedes tener uno o varios monitores a la altura correcta, un teclado y un ratón, un cuaderno y quizás una tableta gráfica. Seguramente no necesites muchas más cosas a parte de eso. Si tienes tu mesa llena de cosas, te acabarás agobiando y distrayendo. Tal vez este puede ser un buen momento para renovar tu escritorio, reorganizarlo y cuidar los detalles de tu entorno. Además, puedes planificarte un día a la semana, por ejemplo, para ordenar y mantener limpio tu espacio. Espacio de trabajo limpio. Foto: Christoph Spiegl (flickr)

2. Márcate unos horarios fijos de trabajo

Es mucho mejor y más productivo tener un horario de trabajo definido. Mantener una rutina hará que te acostumbres a estar activo durante ese periodo del día y no te distraigas tanto. Eres (casi) libre para elegir tu mejor horario, según cuáles sean tus horas más creativas o productivas, según el tipo de clientes que tengas u otras actividades que realices frecuentemente. Así que, conócete a tí mismo y busca tu mejor horario.

3. Crea una jerarquía de tareas

Aunque seas constante y tengas un horario fijo, hay momentos del día en los que eres más productivo que otros. Con el tiempo te darás cuenta de cuáles son. Por ejemplo, antes o después de comer siempre cuesta un poco más concentrarse. ¿Por qué no aprovechar estos momentos para labores más automatizadas o sencillas? Puedes establecer una jerarquía de tareas o, simplemente, una clasificación. Si eres diseñador, aprovecha los momentos más productivos del día para crear algo nuevo y aquellos en los que te sientas con menos creatividad, para los detalles más mecánicos, o incluso para buscar inspiración en la web. De esta forma vas a aprovechar mucho más el tiempo y no perderás tanto la concentración.

4. Planifica tus descansos y aprovéchalos para despejarte

Muchas veces el cansancio hace que nos distraigamos más. Todos necesitamos descansar la vista y movernos un poco. Plantéate parar cada hora unos minutos y, si lo necesitas, tómate un descanso más largo cada cierto tiempo. Incluso en esos días en los que la creatividad no fluye, es mejor salir y despejarse completamente que quedarse mirando al monitor sin conseguir nada.

5. Redes sociales, correo... la maldición

Es inevitable. Seguramente la mayor fuerza distractora nos la produce nuestra propia herramienta de trabajo: el ordenador e internet. Nuestro correo, las redes sociales, revisar si hay nuevos contenidos que nos interesen, incluso buscar proyectos nuevos, son las típicas cosas que nos hacen caer en la distracción. Es difícil no caer en el lado oscuro y actualizar constantemente Twitter o Facebook. Además, tienen esa manía de poner las notificaciones en el título del navegador para llamar nuestra atención. Resolver esto es difícil, pero nos puede ayudar, de nuevo, marcarnos unos horarios para atenderlos. Por ejemplo, podemos revisar el correo y todas nuestras redes sociales a la vez justo antes o después de tomarnos un merecido descanso, pero sin dedicarles demasiado tiempo, tan sólo unos minutos. También podemos guardar los contenidos que nos puedan resultar interesantes (al ver su titular) para revisarlos todos juntos en otro momento. Si eres de los que buscan constantemente nuevos proyectos, es una tarea que se puede hacer en el último momento de la jornada, en lugar de revisar constantemente si hay nuevas publicaciones. También suele ser conveniente tener una cuenta de correo que sea única y exclusiva para el trabajo. De tal forma que sea la única que tengamos abierta mientras trabajemos, para sólo atender a los correos necesarios para nuestra ocupación.

6. Haz saber a los demás que estás trabajando

Hay un efecto muy curioso que suele pasar cuando trabajas desde tu casa. Nuestra familia y allegados suelen pensar que si estás en casa, es que estás disponible para cualquier cosa, desde ir a comprar, preparar la comida, llevarles a algún sitio o hacer algún favor. Así no hay quien se concentre ni pueda tener una rutina laboral. Es necesario hacer que entiendan (y tú también debes tenerlo claro) que estás en tu horario de trabajo y que tu trabajo es tan importante como el de cualquier persona que forma parte de una empresa. Si bien es cierto, que una de las ventajas del trabajo freelance es tener tus propios horarios, eso no significa que estés disponible siempre.

7. Desconecta al final del día y algún día completo

Si tienes una buena rutina, lo mejor es tratar de desconectar una vez que has dado por finalizado tu día de trabajo. Realiza actividades que te resulten placenteras, con las que disfrutes y que te ayuden a despejarte. Puedes practicar un deporte, salir con los amigos, ir a clases de algo que te interese, en definitiva, haz algo fuera de casa. De esta forma lograrás estar fresco y centrarte más en el trabajo cuando te toque.

Conclusión

Como ya hemos visto, el trabajo freelance desde casa tiene el riesgo de los inagotables distractores que nos rodean, pero si consigues mantener una rutina de trabajo más o menos constante, si consigues conocerte a ti mismo y saber en qué momentos hacer cada una de tus tareas, así como si descansas adecuadamente, puedes minimizar los riesgos de distraerte. Ya te advierto que es imposible mantenerse concentrado al 100% durante tu trabajo, pero con estos consejos podrás minimizarlo. Y si lo has intentado pero no lo consigues, plantéate recurrir a un espacio de coworking. 90647bb2-ee6c-4411-b161-f6062795e57d[1] *Fotos: Alba SolerChristoph Spiegl

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